El pasado 21 de junio celebramos el segundo evento de “Del Sofá al Asfalto”. Repetimos localización, el Parque de El Retiro volvió a ser nuestro punto de encuentro. Y volvimos también a tener un pedazo de grupo, con ganas de mover el cuerpo, conectar con los demás y dar la bienvenida al verano con la mejor energía.
Es difícil explicar con palabras lo especial que es para nosotros ver cómo personas que hace poco eran desconocidas ahora repiten con nosotros en este segundo evento o gente nueva que confía en este proyecto.
La sesión de running comenzó con una sesión de movilidad articular, algo imprescindible para preparar el cuerpo antes de correr, pero también una forma de entrar en sintonía como grupo.
Después, Nico y otros monitores nos guiaron en una pequeña clase de técnica de carrera. Una introducción valiosa a aspectos importantes que muchas veces se pasan por alto: cómo pisar, cómo mover los brazos, cómo mantener una postura eficiente para evitar lesiones y mejorar el rendimiento. Fue breve pero útil, y sobre todo nos permitió entrar en una dinámica de aprendizaje.
¿El entrenamiento? Fartlek a la orden 🙂
Una vez activados, nos organizamos en tres grupos según el nivel de cada participante: dos grupos de running (uno más avanzado, otro intermedio) y un tercer grupo de CACOs (caminar-correr), ideal para quienes están empezando o prefieren un ritmo más pausado.
Cada grupo estuvo acompañado por un monitor, que además de guiar el ritmo, estuvo atento en todo momento a las necesidades del grupo. La actividad principal fue un “fartlek a la orden”, una modalidad divertida y dinámica que consiste en realizar cambios de ritmo espontáneos, decididos por el monitor en el momento. De esta forma, el entrenamiento se vuelve más divertido, menos predecible, y mantiene a todos atentos y activos.
Los tramos de aceleración no duraban más de un minuto, y al no saber cuándo iba a tocar el siguiente, la motivación y la concentración se mantenían altas. La mezcla de ritmos, la complicidad con el grupo y la guía constante del monitor hicieron que el entrenamiento se pasara volando, literalmente. Cada grupo trazó su recorrido por diferentes zonas de El Retiro, compartiendo risas, ánimos y ese subidón que solo da el correr acompañado.
Como ya pasó en el primer evento, al terminar nos reunimos todos de nuevo para hacer la foto de grupo. Una imagen que ya empieza a ser un símbolo de esta comunidad que va creciendo pasito a pasito.
Tras la foto, allí mismo repartimos bebida isotónica de Electrolit para reponer líquidos y sales. Posteriormente fuimos caminando hasta Good news, donde también estuvimos en el primer evento, allí cada uno podía elegir entre un buen café o un buen matcha y mientras disfrutábamos de la bebida, compartimos lo vivido.
Todos coincidíamos en lo mismo: aunque tuvimos que madrugar para evitar el calor, había sido una mañana preciosa. Hablamos de cómo nos habíamos sentido, de los cambios de ritmo, de lo que más nos había gustado… y también de lo bien que sienta formar parte de algo así.
Porque “Del Sofá al Asfalto” no es solo un evento deportivo, es una comunidad en la que cada persona importa y cada encuentro suma.
Lo que hace especial a esta iniciativa no es solo la calidad del entrenamiento o la belleza del entorno, sino el ambiente cercano, amable y auténtico que se respira. No hay presión, no hay competición, solo un espacio abierto donde cada uno encuentra su lugar, su ritmo y su gente.
Este segundo evento ha sido, sin duda, un cierre perfecto para la primera etapa. Una manera de poner un broche de oro al nacimiento de “Del Sofá al Asfalto”, y al mismo tiempo una promesa: volveremos tras el verano con más energía, más ideas y más ganas de seguir construyendo esta comunidad activa y consciente.
Así que, si estuviste, gracias por compartirlo. Y si no pudiste venir, te esperamos a la vuelta con los brazos abiertos. Porque aquí nadie corre solo. Aquí se corre con corazón y disfrutando. Nos vemos pronto… y mientras tanto, ¡feliz verano!


